Imagina que mañana se acaba todo,
que ya no hubiese mañana.
Decirle cuatro cosas a quien nunca
has tenido el valor de hacerlo,
confesarle a tu madre las locuras
que hiciste de adolescente,
dormir con la persona
más especial del mundo,
decirle que lo quieres...
¿Porque solo nos arriesgamos cuándo creemos que ya no hay más tiempo?
¿porque nos guardamos todo dentro hasta que explotamos?
¿Y si viviéramos el día a día como si fuera el último?
¿No sería increíble?



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