
La traición, palabra difícil de digerir, casi intolerable e imperdonable, suena dolorosa y decepcionante, en cualquier espacio que protagonice, de seguro la experiencia no resultó nada agradable. Las traiciones son dolorosas, en menor o mayor medida, nadie espera ser traicionado, y aquel que traiciona, si no hace la consciencia necesaria y el escarmiento suficiente, existe un alto porcentaje de probabilidades de que vuelva a traicionar.




















